Y el planeta en vilo. Los millones de amantes del deporte estarán este fin de semana pendientes del nadador Michael Phelps, quien aterrizó en Beijing decidido a imponer el récord absoluto de ocho medallas de oro en la historia de los Juegos Olímpicos. Y va muy bien. Al cierre de esta edición, el joven nadador de 23 años ya tenía acumuladas cinco medallas de oro de las ocho programadas.
Tras una agenda de nueve días de delirio, Phelps le apunta a cinco pruebas individuales: 200 metros libre, 100 y 200 metros mariposa, 200 y 400 metros combinados, más tres relevos por equipos: 4x100 combinados, 4x200 libre y 4x100 libre.
En su primera salida -400 metros combinados- Phelps superó al húngaro Laszlo Cseh y a su amigo Ryan Lochte. La segunda medalla de oro, en la final de 4x100 metros libres, fue una carrera de infarto tras unos últimos metros espectaculares de Jason Lezak que le dieron el triunfo y el récord del mundo a los norteamericanos. La tercera medalla de oro la logró el lunes pasado tras quebrar su propia marca mundial con 1m 42,96s. en los 200 m libres. Y el miércoles, logró la victoria en los 200 metros mariposa y, junto a sus compañeros del relevo 4x200 estadounidense, Lochte, Berens y Vanderkaay, la de esta prueba, también con marca mundial.
Pero el fenómeno busca ser el más grande en la historia del deporte olímpico cuando concluya su participación el 16 y el 17 de agosto, con las finales de 100 metros mariposa (sábado) y de 4x100 combinados (domingo). Entonces, si lo logra -y todo parece indicar que sí-, el mundo se rendirá a los pies de un fenómeno que está a fondo.
EL MÁS GRANDE DE LA HISTORIA
Michael Phelps ya es el mejor nadador y uno de los más grandes atletas de la historia tras sumar el miércoles, en poco más de una hora, dos nuevas medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín, que, como ha hecho en las otras tres finales que ha ganado, ha acompañado con otros dos récords mundiales. Es el atleta que más medallas de oro olímpicas tiene (11), superando al nadador Mark Spitz, al atleta Carl Lewis, a la gimnasta ucranianaLarysa Latynina y el atleta finlandés Paavo Nurmi.
METABOLISMO
El desayuno que Phelps viene tomando en Beijing contiene 4.000 calorías repartidas en carne de ternera, huevos, fruta, hidratos de carbono, lácteos con mucha grasa, mantequilla de cacahuete y pan. Su metabolismo es un mecanismo tan raro que no solo le permite quemar el doble de calorías que al resto de los atletas, sino que además le concede la ventaja de regular con precisión el gasto energético de un depósito que carga más que el del resto.
COMO PEZ
Phelps mide 1,95 metros y pesa 88 kilos. Sus brazos abiertos alcanzan 2,04 metros y calza 46.