Se le atribuye a Alfonso López Michelsen la frase según la cual "Colombia no sabe qué hacer con los ex presidentes....pero tampoco sabe qué hacer sin ellos". Quienes han ejercido el poder son odiados, pero también son referentes de la política. Los quieren sacar, pero su consejo se considera valioso. Los 'ex' han sido siempre protagonistas de primera línea.
El actual presidente, Álvaro Uribe, ha padecido las contradicciones y paradojas que identifican a sus antecesores. Con casi todos ellos ha tenido períodos de 'luna de miel' y de alejamientos conflictivos. Andrés Pastrana fue su embajador en Washington. Ernesto Samper, ex compañero de luchas hace dos décadas, ha tenido períodos de visitas frecuentes al Palacio de Nariño. César Gaviria fue su principal asesor en la reciente crisis diplomática con los vecinos. Y, sin embargo, Uribe saca a relucir cada rato el argumento de que su gobierno rompió con el pasado, y reclama que la mayoría de los males que ha tenido que enfrentar fueron heredados.
¿En qué andan ahora los cuatro ex presidentes vivos: los conservadores Belisario Betancur y Andrés Pastrana, y los liberales César Gaviria y Ernesto Samper? Excepto Betancur, totalmente retirado de la vida pública, los demás hacen política, cada cual a su manera. Y al menos tres -Pastrana, Samper y Gaviria- tienen un común denominador: se oponen a una nueva reelección de Uribe. Una convergencia que los acerca, a pesar de las enormes distancias ideológicas, personales y políticas que los han enfrentado durante muchos años.
El más activo, en la actualidad, es Gaviria. Desde abril de 2005 es el director nacional del Partido Liberal y le hace una férrea oposición a Uribe. Además, lidera una especie de frente común contra la reelección. Si bien al principio las huestes rojas fueron reacias a su jefatura, hoy puede decirse que tiene pleno respaldo de su bancada en el Congreso. Casi todos los senadores y representantes están de acuerdo, incluso, en que si hay una nueva reelección, él sea el candidato liberal.
En su afán de atajar una nueva reelección de Uribe, Gaviria se ha reu-nido con el ex presidente Pastrana, con Carlos Gaviria, presidente del Polo Democrático, con el ex gobernador del Valle Angelino Garzón y con los ex alcaldes Sergio Fajardo, Antanas Mockus y 'Lucho' Garzón. CAMBIO estableció que hace un par de semanas se reunió en España también con el ex senador Germán Vargas Lleras, jefe de Cambio Radical, y que sostuvo contactos con Íngrid Betancourt, quien fue rescatada por el Ejército el 2 de julio, tras casi siete años de secuestro a manos de las Farc.
Por el lado liberal, el ex presidente Samper quiere acercarse mucho más a su partido, si se tiene en cuenta que durante el primer mandato de Uribe estuvo muy cercano a la Casa de Nariño. Samper ya se dio cuenta de que ha perdido ascendencia sobre las bases liberales y, sobre todo, entre la bancada parlamentaria. Excepto la representante Clara Pinillos, no existe un congresista que siga al pie de la letra sus instrucciones. El ex Presidente se mantiene activo, además, agitando la bandera del acuerdo humanitario, que es un punto de honor que sostiene con Uribe.
Y por las toldas azules, Andrés Pastrana quiere retomar el poder en el Partido Conservador. "No contestó que sí, pero lo notamos entusiasmado" dijo el senador Efraín Cepeda, presidente del Directorio azul, luego de una reu-nión este martes, en la cual siete senadores le pidieron que asumiera la jefatura única. Unido con Gaviria en el propósito de atajar a Uribe, Pastrana se diferencia del ex mandatario liberal en que mientras él quiere devolverle identidad al conservatismo y llevar candidato propio a las elecciones de 2010, después de dos ocasiones en las cuales la colectividad se ha plegado a la sombra del Presidente, Gaviria está promoviendo que al liberalismo lleguen figuras relevantes de otros sectores, como 'Lucho' Garzón.
La reelección se ha convertido en una fuente de revitalización para los 'ex'. De una parte, porque al menos en teoría -aunque no en la realidad, según las encuestas- Pastrana, Samper y Gaviria podrían volver a ser elegidos. Y de otra, porque la oposición a la nueva reforma constitucional los unió: Uribe los acercó, paradójicamente, a pesar de las profundas diferencias, casi irreconciliables que tienen, por ejemplo Samper y Pastrana. Lo cierto es que todos los 'ex' quieren que Uribe ingrese al club de los ex presidentes el 7 de agosto de 2010 y que no prolongue su mandato más allá de esa fecha.